Nazaria Ignacia, en su vida y en sus obras, va dando respuesta a las exigencias que surgen en su tiempo. “Los pobres determinan la razón de ser de sus obras”.
Como Jesús, haciendo suyo el texto de Isaías: “El espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido. Me ha enviado a llevar la buena nueva a los pobres, a anunciar la libertad a los presos, a dar la vista a los ciegos, a liberar a los oprimidos y a proclamar un año de gracia del Señor”, Nazaria Ignacia quiere hacerlo realidad, desde la vocación a la que ha sido llamada.
En el siglo XXI y siguiendo su espíritu, nuestra Congregación asume una serie de presencias-misión, como respuesta a las necesidades actuales.
Estas presencias son:
Trabajo con inmigrantes:
acogida, acompañamiento
y formación socio-laboral.
Pisos de inserción
Trabajo en cárceles:
acompañamiento y mediación
entre los presos y sus familias.
Promoción de la mujer: talleres de capacitación laboral; cursos de alfabetización;grupos de reflexión y formación sobre el tema de género.
Grupos de Biblia:
lectura creyente de la realidad desde la Palabra de Dios
Acción social en barrios: trabajo con personas y familias desfavorecidas